Un Viaje a las Estrellas en San Pedro de Atacama

Un lugar donde todo transcurre con otros tiempos y donde la noche, algo que en otros sitios pasa desapercibido, es mirada todos los días

Cuando Inti (el sol) llega a su ocaso, la luna ya lleva varias horas mirando el espectáculo de cómo su opuesto se retira hasta el amanecer. El cielo comienza a apagarse lentamente y los distintos colores y pigmentaciones del suelo desaparecen por completo. Solo se observa un manto de sombra que se vuelve ilegible. La luz comienza a tomar altura y el cielo se llena de infinitas estrellas que, junto a la luna, se vuelven las grandes protagonistas de la noche.

El norte de Chile posee uno de los cielos más hermosos y límpidos del mundo para mirar estrellas, astros y todo fenómeno astronómico existente. No por nada los centros astronómicos más importantes desde hace décadas dan sus reportes mundiales desde estas latitudes.

 

Pero sin ser astrónomos

También es posible acercarse a este espectáculo maravilloso que la naturaleza respeta a la perfección en una zona geográfica que prácticamente no tiene lluvias durante todo el año. Distintas agencias de turismo ofrecen al visitante la posibilidad, ya sea con telescopios o a simple vista, de mirar el paraíso celestial que además del horóscopo y las cartas natales invita a buscar seres de otros planetas o formas de vida distintas a la nuestra.

Bajo la tutela de un grupo de amantes del espacio y de todo lo que se mueve y lo que no, el grupo de exploradores del cielo disfruta de un chocolate caliente o alguna bebida espirituosa (puede ser un pisco sour) mientras el frío hace lo suyo.

Si no fuera por la gran amplitud térmica que genera el desierto (calor de día y mucho frío de noche), este lugar no sería tan bello y, por supuesto, su cielo no sería tan paradisíaco. Tan oscuro y luminoso a la vez.

“Le Ciel, como se dice románticamente “cielo” en francés, guarda una estrella fugaz para cada hombre en su vida. La noche atacameña puede ser el sitio donde descubras la tuya” dijo el guía antes de volver a mirar las estrellas. Y hubo ojos que se llenaron de lágrimas.

Deja un comentario